¡Vivimos Para Servir!

Los ríos no beben su propia agua, los árboles no comen sus propios frutos, el sol no brilla para sí mismo, ni las flores esparcen su fragancia para sí mismas. Vivir para servir, es la regla natural. "quien no vive para servir, no sirve para vivir" Jesucristo nos dice.

Porque el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. Marcos 10:45